Recetas Para el Alma: Los colores y la salud

La importancia de los colores va más allá de lo estético. Desde hace miles de años culturas como la griega y egipcia los utilizaban para curar enfermedades usando la luz del sol filtrada a través de piedras como las esmeraldas. Esta terapia de sanación energética se llama Cromoterapia, una medicina complementaria, con bases científicas, según el Nobel de Medicina, Albert Szent Györgyi, descubridor de la vitamina C.
En 1933 el doctor Dinshah Ghadiali (1873-1966), físico, químico y matemático, estableció sus bases en un trabajo de investigación, con los tratamientos de 316 enfermedades gracias a la combinación de luces de colores. La cromoterapia según su experiencia clínica, sirvió para tratar diabetes, sífilis, tuberculosis, fiebres, artritis, hemorroides, cataratas e incluso esclerosis en placas de cáncer.
El tratamiento consiste en someter todo el cuerpo o la zona afectada por la enfermedad a los influjos de la luz de una lámpara con filtros de color, de manera que el organismo saque de ella el beneficio de su energía, necesaria para la curación.
En la actualidad esta terapia ha tenido un desarrollo a nivel global, dando paso a nuevas técnicas que utilizan el color de manera terapéutica. El color puede curar las enfermedades tanto de origen físico como las de origen síquico, no como sustituto de los medicamentos, sino con el poder original de la luz que trabaja en todos los niveles del ser como la fuerza cósmica más potente.
Según la medicina tradicional china, para que nuestro cuerpo esté equilibrado nuestros centros de energía, los chakras, deben estar abiertos y girando en sentido correcto; solo en ese estado el organismo podrá absorber los beneficios que aportan todos los colores que integran el arcoíris.
Para saber cómo deben ser colocados los colores en la cromoterapia energética, es fundamental hacer un el diagnóstico para así poder detectar dónde se encuentra el bloqueo, el mismo que genera la patología, molestia o sentimiento incómodo y luego iniciar el procedimiento en el que los colores elegidos, para realizar la terapia, serán colocados en los chakras – que se encuentran en el cuerpo etéreo, ubicado a su vez entre el cuerpo físico y nuestras emociones – dependiendo de si el problema está en el nivel químico o en el luminoso del éter. Sabiendo esto, se trabaja proyectando la energía en los centros energéticos y en los niveles correspondientes de acuerdo a la patología.
Existen colores para bajar inflamaciones y otros para activar procesos orgánicos. Todo depende de realizar un buen diagnóstico. Por ejemplo, en problemas como inflamación en una articulación, se pueden utilizar luces que van a calmar el dolor y luego a desinflamar.
En cuanto a las enfermedades más complejas como la diabetes y cáncer, algunas de ellas, se pueden beneficiar bastante con aplicaciones de luces por foto estimulación. Así sabemos por ejemplo que el color rojo es un activador de la reproducción celular y el azul por el contrario, inhibe o lentifica este proceso y por eso también está asociado con las propiedades antiinflamatorias, calmantes, etcétera
Los beneficios del color se pueden obtener con una gama de métodos como Exposición del cuerpo a luces de colores, respiraciones, aguas preparadas con luces matizadas, aceites coloreados con vegetales naturales, colores en la ropa,
color en los alimentos. También se utilizan anteojos que facilitan la absorción de la energía que hay en los colores. La falta de luz y color daña el equilibrio del sistema inmunológico, el uso de los lentes ayudan a una pura absorción brindando más efectividad.
La psicología del color ha estudiado los cambios en preferencias de colores, que a veces tenemos. Significa que dado el cambio necesitamos utilizar más de un color determinado acorde con nuestras necesidades. En cromoterapia cada color tiene una definición clara. Y así como el tono que se utiliza es importante, también lo es dónde se utiliza. Así, la zona superior del cuerpo, de la cintura hacia arriba (blusas, camisas, suéter, chalecos y bufandas) se relaciona principalmente con el mundo emocional, deseos y necesidades. La zona inferior (pantalones y faldas), transmite información acerca de las necesidades materiales y la energía física que maneja la persona, su fuerza y dinámica interna.
Puede ser que a veces necesitamos colores, que aunque no los utilicemos como prendas de ropa, podemos utilizarlos como piedras preciosas, pañuelos, collares, etc. Es importante notar que los colores de la ropa ejercen un efecto tanto en la persona que lo lleva puesto, como en los espectadores
Para estar en armonía con nuestra vida y tener un sistema energético equilibrado, podemos utilizar la técnica de biorritmos cromáticos los cuales pretenden seguir un ritmo natural. La técnica es muy sencilla, y requiere de unos minutos al día para anotar cada el color general que utiliza cada día; al final del mes se hace un análisis sobre la tabla completa del mes.
Si se han utilizado colores muy variados significa que ha pasado por un tiempo de muchos cambios; si ha utilizado colores similares o vecinos, como el rojo, naranja y amarillo, o azul, verde, y violeta, necesita también incursionar un poco en los colores del extremo opuesto, y por último si los colores predominantes son colores complementarios (rojo-verde, naranja-azul, amarillo-violeta), son energías que trabajan en conjunto. Sin embargo, si predomina un color en particular, trate de utilizar otros colores para equilibrar, y si un color está completamente ausente puede hablar mucho sobre lo que puede estar pasando en su vida.
Ausencia de rojo: probable cansancio, o falta de energía. El rojo está asociado con la irritación, la ira y la fuerza física.
Ausencia de color naranja: puede significar la presencia de un sistema inmunológico agotado, un trauma, o falta de autoestima.
Ausencia de color amarillo: posiblemente siente miedo, enojo o culpa
Ausencia de color verde: ausente significa estrés y problemas en las relaciones. El verde nos ayuda a atraer la abundancia a nuestra vida, tanto monetaria como espiritual.
Ausencia de color azul: se relaciona con una sensación de abandono o rechazo por parte de alguien en quien confiaba. Este color se asocia con la lealtad, seguridad y la confianza.
Ausencia de color violeta: significa una pérdida del contacto con su Yo interior, o probablemente una época de bloqueo.

